Las personas que han sufrido lesiones cerebrales pueden experimentar un amplio abanico de alteraciones cognitivas, conductuales y emocionales. No obstante, la rehabilitación neuropsicológica acostumbra a centrarse, de manera casi exclusiva, en los déficits cognitivos y presta escasa atención a los retos emocionales asociados al impacto psicológico de la lesión. En esta faceta más personal del daño cerebral es donde la neuropsicoterapia puede ser de gran utilidad para facilitar el proceso de aceptación y adaptación después de una lesión neurológica. En el pasado se consideró que la neuropsicoterapia tenía escasa utilidad en la rehabilitación del daño cerebral. Hoy en día, cada vez son más los profesionales que reconocen su importancia en el abordaje del sufrimiento psicológico/emocional asociado al daño cerebral. El objetivo de la rehabilitación neuropsicológica no es únicamente promover la recuperación de las funciones cerebrales alteradas, sino también mejorar la capacidad funcional del individuo, tratar con sus experiencias de pérdida y ayudarle a encontrar, de nuevo, sentido a la vida.